
De El Mundo de hace un rato (bien podría ser El País)
Rajoy no se rinde y vuelve a la carga con un discurso pensado para seducir a aquellos votantes que más puedan verse afectados por la convivencia con inmigrantes. "Ya veo que usted no tiene el más mínimo interés en hablar de inmigración, pero yo sí y también los españoles que quieren una plaza escolar, becas para el comedor o acceso a la vivienda pública. Eso tiene que estar para todos y a usted no le importa". "Hay que poner orden y control, luchar contra la inmigración ilegal y contrato de inmigración", ha dicho.
Zapatero siguió sin contestar. No ha sido hasta su tercer turno de réplica cuando ha entrado en materia. Eso sí, lo ha hecho de forma contundente. "Usted ha sido ministro de Interior y se les colaron un millón de sin papeles porque no controlaron las fronteras. Hicieron cinco regularizaciones. Nosotros la hicimos con un contrato de trabajo, con los empresarios y los sindicatos, y ustedes con un bonobús".
De un cooperante español de Médicos sin fronteras en Darfur hace un rato
Hace un par de días tuvimos una jornada calentita, con dos de los bandos zurrándose de lo lindo durante 30 minutos y los morteros surcando por los aires. Y nosotros, encerrados a cal y canto en la oficina. Al final, algo más de una docena de civiles heridos y una chica muerta por la metralla en uno de los campos de desplazados.
Tras leer el segundo discurso, no puedo más que sentir desprecio por el primero. Está vacío. Peor aún, está manchado. Porque nace con un fin distinto al que predica. Habla de lo que creen que queremos oir y nos dirían lo contrario si el asesor de turno lo aconsejara.
No nos descubres nada nuevo - me direis.
¿Y porqué, entonces, 10 millones de personas han dedicado esta noche su tiempo a esta pareja? ¿porqué van a a votarles el próximo domingo?
No entiendo el voto util que algunos me argumentan.
Tampoco entiendo a algunos personajes a los que creía más cuerdos que se lanzan a la arena defendiendo una causa tan putrefacta de salida. O están vendidos o están ciegos. Porque convencidos parecen.
Yo tengo claro que hay que votar. Hay que participar y decir NO. Ya basta.
Yo voy a probar fortuna con los nuevos. Por que se han arriesgado. Porque se han molestado cuando es más fácil quedarse en el sillón protestando de lo mal que está todo. Tal vez me engañen. Pero entonces dejaré de votarles. Simple, ¿no?

1 comentario:
pasan los meses... el uno gira a la izquierda para recuperar los votantes perdidos; el otro gira a la derecha para capear la "desaceleración". Al final, se cruzan, se mezclan, se intercambian jueces y cargos, y las ideologías desaparecen. Sólo queda la caspa y la enésima decepción ante la calidad de nuestros dirigentes.
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